El caótico mundo de las letras.

lunes, 5 de marzo de 2012


Las mañanas suelen ser sombrías. Pero es tiempo de que amanezca antes. Y a pesar de la temprana luz yo sigo teniendo las tardías sombras. Las noches tienen más luz que mis días, pues está ella dandome esa luz inexistente en mí. Pero toda noche tiene su fin.
Y la luz del día no aclara mi alma, aparentemente, vacía. Y busco sin hallar resultado eso que tanto ansío.Entre tanta lucha incesante me quedo ya sin fuerzas para resistir. Ya no queda ni esperanza...Interminable vacío, a pesar de tener en mi interior esa pequeña llama que me mantiene. He perdido la parte de mi ser que me mantenía, y con él, todo lo bueno. Solo deseo que esa parte de mí vuelva y dejar de ser etéreo, evanescente...

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